¿Por qué se ciegan los que se ciegan con CK?

Por Ricardo Bäcker

Hicimos un análisis para entender por qué sigue el movimiento K obteniendo votos, a pesar de que es tan evidente para cualquiera que tenga capacidad de análisis imparcial, que el gobierno pasado fue tremendamente corrupto, y que eso le costó bienestar a mucha gente, en especial a los más pobres.

Lo siguiente es una explicación posible.

La gente más necesitada, casi sumergida (Pobreza extrema y un poco más arriba) vive aislada en sus problemas cotidianos, ve muy lejano al gobierno, no lo analiza desde la ética ni de su gestión, sino que miran lo que les llega en lo cotidiano. Esto puede incluir un Metrobus, una cloaca, pero seguro que incluye una limosna generosa, una coca y un pancho.

Su actitud es de resignación en cuanto al lugar que ocupan en la sociedad, no miran el futuro sino al presente. Ven el mundo dividido entre el gobierno y los ricos por un lado, y ellos; y votan, si así piensan, a quien en su imaginario les va dar más ya, sin analizar muchos más elementos. Y hay que reconocer que el discurso de Cristina y su estilo, llevan ventaja en estos aspectos.

Por el otro lado existen la gente de mayor nivel social y cultural, en general clase media educada, mucha de ella resentida. Resentida porque considera que con sus conocimientos debiera irle mejor que lo que le va, y ve alrededor, a otros que sí les va bien, y que en general están en el mundo de los negocios.

Y muchos de ellos tienen una ideología de izquierda, por la cual el mundo se divide entre unos que son corporaciones aliadas entre sí para explotar a los otros, que son obreros explotados.

No analizan que las empresas más exitosas del mundo, como Google o Microsoft, no explotan obreros sino que hacen su negocio con información.

Esta mirada de la división entre explotadores y explotados es casi religiosa, como el Islam que divide el mundo en fieles e infieles. Y en una religión uno no analiza, uno cree (y el que no cree merece repulsa como mínimo). Y si uno cree, no se fija en los errores del líder de la religión, sea Marx, Stalin, Chavez, Maduro, Cristina o quien esté ocupando ese lugar. Es la persona que conduce hacia ese mundo mejor, y si no llega a ese mundo mejor, con seguridad se lo atribuyen a las fuerzas del mal que están complotadas para poner obstáculos, y no a la inviabilidad del líder como tal (“creencia de control externo”). Y tampoco la corrupción le preocupa porque uno no se fija en la conducta cotidiana del papa, o del imán, o de nuestros compañeros de lucha, porque si no los apoyamos perderemos la lucha.

Otra cosa que observamos, es que cuando uno cuestiona a su líder o sus acólitos, el sentimiento es de un cuestionamiento a ellos mismos con la consiguiente ofensa. Es posible que esto esté emparentado con el sentimiento comparable a una religión.

En general los partidarios de otro tipo de gobiernos, los que son más analíticos, no se identifican sino que defienden con argumentos, y no se sienten atacados personalmente.

¿Hay solución? Creemos que no por ahora. El mundo no se ha caracterizado por eliminar los fanatismos sino que se han mantenido o exacerbado. La solución de largo plazo es la educación que es la única que aumenta la capacidad de entender la historia y consecuencias de cierto tipo de gobiernos, y entender causa consecuencia de políticas y medidas.

By | 2018-05-22T13:18:34+00:00 marzo 18th, 2018|Sin categoría|0 Comments